Los platos rotos de la boda griega

Al principio los griegos celebraron la boda con la zona Euro, todo parecía dicha y felicidad. Al transcurrir la fiesta, el mercado libre se animó a romper algunos platos y pronto nadie lo pudo parar, entonces la Unión Europea, con acento alemán dijo: la boda griega ha terminado, llegó la hora de pagar los platos rotos y el pueblo griego con el rostro visiblemente desencajado contestó: no los pagaré.

Breve historia de la crisis Griega
Grecia es un país miembro de la Unión Europea desde 1981, pero fue hasta el 2001 que se incorporó a la Unión Monetaria y Económica. Como todo país miembro de la zona Euro, Grecia tiene derechos pero también obligaciones, entre ellas, la de presentar reportes del estado de su economía.

En 2009, el gobierno griego presentó un reporte económico maquillado, en el que parecía que todo iba bien, pero la realidad era que pronto se acabaría la fiesta y alguien tendría que pagar los platos rotos, normalmente ese alguien es el pueblo, pero como el pueblo no tiene con qué, entonces su gobierno pide prestdo al Fondo Monetario Internacional (FMI) o el Banco Mundial (BM).

En este caso, el FMI prestó a Grecia 110 millones de euros y le dió a los griegos sólo tres años para liquidar su deuda. Este préstamo resultó insuficiente y los griegos pronto tuvieron que recurrir a un segundo préstamo, en el que ha intervenido Alemania, otro miembro de la zona Euro. Todo con tal de abandonar al euro.

Es así que el pueblo griego tendrá que ajustarse el cinturón, trabajar horas extras y comer menos, así como empeñar algunas cositas, todo para lograr pagar la deuda que tienen con el Sr. FMI y anexos.

¿Así es como debe funcionar la democracia? ¿Es justo el trato que recibe el pueblo griego? ¿Así es como el FMI ayuda a los pueblos?